Enviar el primer mensaje en una app de citas puede parecer sencillo, pero todos sabemos que no hay nada más delicado que ese primer “hola”. Detrás de esas cuatro letras puede haber una historia divertida, una conexión inesperada… o un silencio incómodo que se queda para siempre en el chat.
La diferencia entre un mensaje que conquista y uno que se hunde está en la actitud, la naturalidad y el toque justo de humor.
Di algo más que un “hola”
Un simple saludo puede abrir la puerta… o cerrarla de golpe. Si solo escribes “hola, ¿qué tal?”, transmites lo mismo que el buzón de voz de tu compañía telefónica.
Consejo: demuestra que te has tomado el tiempo de leer su perfil. Un detalle, una afición o una frase graciosa pueden ser el inicio de algo auténtico.
Por ejemplo: “He visto que te gusta el sushi… ¿te pasa como a mí, que dices que es tu comida sana favorita mientras te comes 10 makis seguidos?” 😅
El humor: tu mejor aliado
Un toque de humor rompe el hielo y crea complicidad. No se trata de ser un monologuista, sino de mostrar que sabes reírte (y hacer reír).
Los mensajes que funcionan son los que suenan naturales, ligeros y con ese punto de picardía que invita a seguir hablando.
Evita el “modo entrevista”
El clásico “¿Dónde trabajas?”, “¿Cuántos hermanos tienes?”, “¿Qué buscas aquí?” puede parecer un buen comienzo… pero acaba sonando a formulario del censo.
⚠️ La química no nace de un interrogatorio, sino de una conversación.
Cambia las preguntas cerradas por otras que den pie a jugar un poco: “Si fueras un emoji, ¿cuál serías?” o “¿Qué superpoder usarías en una cita?”
No te pases de intensidad
Uno de los errores más comunes es querer ir demasiado rápido. Mensajes tipo “Eres la mujer de mi vida” o “Siento que esto es el destino” en los primeros cinco minutos suelen espantar hasta a las almas más románticas. La conexión se construye, no se fuerza.
La autenticidad siempre gana
Los mensajes copiados de internet o las frases de película quedan bien… en las películas.
En la vida real, lo que más atrae es la naturalidad. No hay guion perfecto ni estrategia infalible, solo ganas de conocer y conectar de verdad.
No necesitas filtros, ni frases rimbombantes, ni parecer alguien que no eres. Si te muestras con humor, honestidad y buena energía, estás mucho más cerca de crear una historia que merezca la pena. Y si no funciona… al menos tendrás anécdotas para reírte con tus amigos (o para contarlo en el próximo post de En-Pareja2 😜).
Un buen mensaje no busca impresionar, busca conectar.